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Periódico / Movimiento Obrero

Viernes 11 de septiembre de 2009

Elecciones en sindicato petrolero

¡Basta de maniobras, chantajes y amenazas!, ¡elecciones democráticas Ya!

Por Comité Editorial


En el marco de la emergencia del movimiento obrero que hemos caracterizado en nuestros periódicos En Clave Obrera, las elecciones de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV) representan un escenario clave de la encarnizada lucha que ha desatado el Gobierno Nacional por intentar controlar las organizaciones de los trabajadores.

No podía ser de otra forma, ya que en esta industria se agrupa más de 90.000 trabajadores esparcidos por todo el país, en donde se llevan a cabo actividades de exploración y producción, almacenamiento y transmisión de petróleo, así como en las diversas plantas refinadoras y mejoradoras de crudo, pasando además por las instalaciones portuarias y administrativas. Estamos hablando, entonces, de un sindicato que agrupa a trabajadores de todo el país, en la actividad medular de la economía nacional, como lo es la producción de hidrocarburos. Pero es que además, en el movimiento de los trabajadores petroleros está viva la experiencia del control obrero de las refinerías de Puerto La Cruz y El Palito, en Morón, donde los trabajadores de manera independiente y practicando la más completa y combativa democracia obrera, llevaron la lucha de clases a niveles inéditos en el país: expulsaron a gerentes y tecnócratas, representantes de las trasnacionales, e impidieron la paralización de las plantas, tomándolas bajo su control.

Así pues, en estas elecciones se libra la lucha por controlar la concentración obrera más numerosa del país, pero también por controlarla en un sector estratégico de la economía nacional, donde ha habido ensayos de control obrero de la producción.

Capitulo I: El Gobierno manipula para impedir las elecciones

Es en este contexto que los más altos funcionarios del gobierno, encabezados por el presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, han “metido la mano” en forma directa, tratando siempre de manipular y condicionar las elecciones. Fue así como, luego de discutida la Convención Colectiva Petrolera 2007 en cenáculos a espaldas de los trabajadores, con “representantes” absolutamente arrodillados al gobierno y a la gerencia, éste anunció que no volvería a discutir contratación colectiva a menos que todos los sindicatos petroleros (Fedepetrol, Sinutrapetrol, Fetrahidrocarburos) se unificasen en una sola federación, tratando con ello de responsabilizar del pírrico contrato 2007 y de las demoras del 2009 a los trabajadores.

El Gobierno Nacional ha hecho mil maniobras para entrabar y retrasar las elecciones sindicales, tratando de ganar tiempo mientras le exige a todos sus acólitos enrolarse en una sola plancha (VOS, Vanguardia Obrera Socialista), la cual es un concentrado de oportunistas, arribistas y traidores del movimiento obrero, que se han prestado para intentar intervenir desde el Estado sobre el sindicato más importante del país.

Estas maniobras comenzaron echando mano del artículo 293 de la Constitución Nacional , el cual viola abiertamente la autonomía sindical al darle funciones de “arbitro electoral” al CNE en elecciones sindicales, con lo cual una institución clave del Estado (Poder Electoral) se inmiscuye en un evento de exclusiva competencia de los trabajadores. Así pues, el Gobierno usó a los oportunistas de VOS al interior del movimiento laboral y al CNE como “arbitro”, con lo cual atenazó e impidió las elecciones, montando impugnaciones fraudulentas que fueron convalidadas por el arbitro “imparcial”.

Capitulo II: Al no poder impedir las elecciones, se inicia la amenaza y chantaje

Sin embargo, las evidentes interferencias y maniobras gubernamentales generaron indignación entre los trabajadores, al tiempo que el ministro-presidente intentaba organizar “por arriba y desde afuera” una plancha unitaria gobiernera, obligando a todos los burócratas y aspirantes “rojos rojitos” a unirse en torno a él y a la política patronal.

Para ello, la táctica del gobierno se vale de dos elementos: Primero, puso a sus burócratas a recoger firmas para imponer una comisión negociadora del contrato, por fuera de los sindicatos, con lo cual el Gobierno estaba “escupiendo para arriba”, pues se contradecía con su política inicial de discutir el Contrato Colectivo con la FUTPV. Segundo , el propio Ramírez inició una política de amedrentamiento y persecusión, cuando en un discurso en Cabimas (Zulia) dijo que “PDVSA no discutirá el Contrato Colectivo con trabajadores que no estén con Chávez”, con lo cual evidenciaba lo que todos ya veían: que el gobierno no quiere discutir una convención colectiva con los dirigentes que los trabajadores elijan, sino imponer una política laboral que cercene los derechos laborales y que haga pagar a los trabajadores los costos de la crisis capitalista mundial.

El discurso de Ramírez ha desatado la persecusión laboral al interior de PDVSA, con directores y gerentes convertidos en los ejecutores de la política de despidos por disentir y protestar. Esa “burocracia patriota” que le sirvió al Gobierno en el año 2003 para desactivar las tentativas de control obrero y democracia interna, con el argumento falaz de la “gobernabilidad”, hoy se despoja del discurso socialista y, gustosa, se ha abalanzado contra los trabajadores.

Por la independencia sindical y la democracia obrera

Los verdaderos revolucionarios tenemos que denunciar esa tentativa del Gobierno y señalar a estos oportunistas, trajeados de rojo de pies a cabeza, que intentan hacer pasar la política del Estado-patrón, queriendo desconocer que los trabajadores petroleros han sido golpeados como nunca en sus condiciones salariales y sociales. Esta posición, arrodillada al gobierno y sus gerentes, los lleva a afirmar cínicamente que el contrato colectivo no debe discutir aumento salarial, sino “mejoras sociales”. Igual argumentan que ya no es necesario el seguro privado de salud (HCM), ya que “Barrio adentro ha dignificado la salud pública”. Estos cínicos, que viven en su falso “socialismo” de las prebendas y favores, pretenden hacernos creer que ya no hay razón para luchar por mejores condiciones socioeconómicas, cuando la realidad es que mientras un puñado de empresarios, contratistas, gerentes y burócratas se enriquecen obscenamente, las mayorías de trabajadores y empleados sufren el rigor de la crisis en sus espaldas.

Los trabajadores debemos construir organismos de base independientes del patrón y del Gobierno (en las empresas mixtas hay patrón público y privado), a la vez que luchar por la más férrea democracia obrera al interior de los sindicatos y organismos de base.

Porque ciertamente los sindicatos petroleros hoy, igual que ayer en la “cuarta república”, han sido apéndices de la gerencia de turno para hacer pasar los planes. Ayer lo fueron para permitir La Apertura Petrolera de Luis Giusti y la tecnocracia al capital trasnacional, así como la venta de crudo a precio de miseria al capitalismo norteamericano; pero hoy lo han sido para sustentar el proyecto nacionalista burgués de Chávez, permitiendo la mayor caída en el salario real de los trabajadores petroleros en las últimas décadas, así como siendo cómplices de las empresas extranjeras socias de PDVSA, cuya migración a Empresas Mixtas ha significado un gran retroceso en las condiciones de trabajo y salariales de sus trabajadores.

Apoyo crítico a la Plancha 1 de C-CURA. Exigimos que se llame a la movilización y a la unidad desde las bases obreras.

La Plancha 1, liderada por el compañero José Bodas, miembro de CCURA, se ha convertido en el más temible “coco” del Gobierno Nacional al interior de PDVSA. La fuerte posición antigubernamental que han tenido el último año los dirigentes de esta corriente, como Chirino y el mismo Boda, así como su combate por la discusión del Contrato Colectivo, los ubica como los principales adversarios electorales del Gobierno.

Ante la polarización que habrá entre la Plancha de CCURA y VOS, desde la LTS nos pronunciamos por un apoyo crítico a los compañeros de la Plancha 1 de CCURA.

Coincidimos con ellos en la necesidad de movilizarnos por el Contrato Colectivo y por la independencia y autonomía sindical, aún cuando pensamos que su programa debe ir más allá de lo estrictamente sindical, planteando las tareas políticas que los sindicatos tienen hoy frente a la crisis del capitalismo mundial.

En este momento crucial hay que decir que la estrategia obrera a seguir para derrotar la intromisión gubernamental es fundamental. En ese sentido pensamos que es completamente equivocada y desesperada la posición de los compañeros dirigentes de CCURA y la USI , quienes han planteado alianzas con sectores burocráticos y propatronales en el Movimiento Solidaridad Laboral (Ver artículo sobre en este mismo periódico), ya que lo que está planteado es la unión de los trabajadores, desde sus organismos de base, basados en un programa clasista, democrático y anticapitalista.

Llamamos a los trabajadores a discutir el verdadero control obrero de la producción, imponiéndoselo al gobierno con la más amplia movilización, a objeto de poner la principal palanca de la economía nacional al servicio de los trabajadores y no a disposición del proyecto burgués y de sus agentes, los “gerentes patriotas”.





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Movimiento Obrero
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Control burocrático sobre los obreros, y no control obrero de la producción




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La Liga de Trabajadores por el Socialismo de Venezuela integra la FT-CI (Fracción Trotskista - Cuarta Internacional), junto al PTS ( Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina, la LOR-CI (Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional) de Bolivia, la LRS (Liga de la Revolución Socialista) de Costa Rica, la LTS-CC (Liga de Trabajadores por el Socialismo - Contra Corriente) de México, Clase contra Clase del Estado Español, Clase contra Clase de Chile y la LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil