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Otros Artículos / Comunicados, volantes y declaraciones

Jueves 16 de febrero de 2012

Capriles Radonski electo en las primarias de la MUD

La coalición de la derecha que enfrentará a Chávez ya tiene su candidato

Por Milton D’León


El pasado 12/2, las organizaciones políticas que hacen oposición por derecha al gobierno de Chávez, aglutinadas en la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD), escogieron su candidato en elecciones primarias en el camino a las elecciones presidenciales del 7 de octubre. Entre cinco candidatos, fue electo Henrique Capriles Radonski del partido Primero Justicia (PJ), una división del viejo socialcristianismo de COPEI, ganándole a su principal contendiente, Pablo Pérez, de Un Nuevo Tiempo (UNT), también una división de Acción Democrática (AD), a la candidata María Corina Machado que se hizo conocida cuando estuvo al frente de la organización ONG Súmate y haberse fotografiado en Washington con George Bush, y a los otros dos candidatos Diego Arria y Pablo Medina. Lo que llamó la atención de las primarias fue la supuesta gran afluencia electoral que declaró la MUD que habría participado en las mismas, prácticamente tres millones de personas según sus voceros, donde Capriles Radonski alcanzó 1 millón 807 mil votos -60% de los votos escrutados-, bastante distante de Pablo Pérez que llevara 800 mil votos. El gobierno de Chávez y el PSUV, bajo múltiples argumentos, rápidamente salieron a poner en duda la cantidad de votantes en las primarias indicando que eran números inflados.

Una derecha que se recupera

Como ya hemos venido escribiendo en diversos artículos, las organizaciones que se oponen por derecha a Chávez se han venido recuperando, tras la debacle de los viejos partidos del puntofijismo (AD y Copei) como también, por el fracaso de los intentos del golpe de abril del 2002 y del paro-saboteo patronal del 2003 para derrocar a Chávez. Aunque no es la primera vez que lanzan candidato único –ya lo hicieron en el 2006 cuando llevaron a Manuel Rosales como candidato a la presidencia, elección en la que Chávez alcanzara la máxima cantidad de votos hasta el momento, más de 7 millones. Esta vez han avanzado a constituir un bloque vía la MUD, lo que los hace perfilarse casi como un bloque más unificado con pactos y acuerdos aparentemente más estructurados, aunque no es ningún secreto las grandes divisiones entre los mismos, pero los vuelve a unificar la oposición a Chávez en la que saborean un eventual triunfo. La realización de las primarias, y la alta participación de votantes declarada así lo indicarían.

Pero hay otro elemento importante que pueda expresar la recuperación de las organizaciones de la derecha, y es el declive político que viene sufriendo el proyecto político de Chávez luego de 13 años de gobierno producto del descontento que comienza a expresarse, no solo por las demandas fundamentales incumplidas frente a las masas sino por el agotamiento político del gobierno. Es claro que las propias políticas de Chávez han venido ayudando a que esta derecha se recupere ya que, al contrario de lo que declara cotidianamente, prefiere la convivencia en función de su proyecto de “socialismo con empresarios”. No es casualidad, por ejemplo, que recientemente un periódico oficial del gobierno, Correo del Orinoco, titulara en su portada que “El gobierno garantiza a los empresarios ganancias sin especulación”. Chávez siempre ha preferido los pactos y acuerdos. Esto tuvo su clara muestra, por ejemplo, cuando acordara con una derecha derrotada el 13 de abril, luego de que las masas habían aplastado el gobierno de 48 horas de Pedro Carmona tras el golpe. Mientras las masas exigían avanzar sobre los golpistas, Chávez las enviaba a sus casas, crucifijo en mano, pidiendo perdón, en nombre de una “reconciliación” del país. Fue así que poco tiempo después, declaró la amnistía a todos los que participaron del golpe del 2002 a excepción de unos pocos, que dicho sea de paso, a excepción de un solo partido importante, Podemos, todos los integrantes de la actual MUD participaron del golpe.

Henrique Capriles Radonski, ya contendiente de Chávez en las presidenciales del 7 de octubre, es un claro exponente de la derecha venezolana, y representaría a ese nuevo cambio generacional del establishment político, actualmente gobernador del estado Miranda. Fue alcalde por dos períodos consecutivos de uno de los municipios más ricos del área Metropolitana de Caracas, Baruta, entre 2000 y 2008. En 1998 había sido electo diputado nacional por COPEI, Partido Socialcristiano, ligado al Opus Dei, del cual surge su actual organización Primero Justicia (PJ). Permanentemente se le recuerda haberse iniciado políticamente en la derechista Tradición, Familia y Propiedad (TFP), además de su activa participación en el golpe de estado de abril del 2002, y de haber encabezado, el 12 de abril, durante el efímero gobierno de Pedro Carmona, el asalto a la embajada de Cuba en Caracas, en busca de dirigentes del chavismo. Es proveniente de una de las familias ligadas a la oligarquía empresarial del país, entre los que se cuentan, desde medios de comunicación como la poderosa Cadena Capriles, industrias y corporaciones del entretenimiento como Cinex, además de diversos negocios inmobiliarios y de servicios.

No es el objetivo de este primer análisis, discutir cómo queda la reconfiguración de las distintas fuerzas de las organizaciones políticas que componen la MUD tras las primarias, sobre la que diversos analistas ya adelantan que AD fue una de las más derrotadas y perderá peso como articulador de la burguesía, o sobre qué sector burgués se hace más hegemónico tras la figura de Capriles Radonski, aunque es claro que PJ es un partido político pro empresarial y subordinado al gran capital. Así como también no es objeto de este primer análisis el programa político que ya han hecho público las fuerzas de la derecha, y si se tratará o no de un proyecto “restaurador”, o cuáles serán las estrategias electorales de la MUD. Todas estas cuestiones serán tema en próximos artículos.

El escozor del chavismo

Sectores un poco más lúcidos del chavismo, que dejando las dudas sobre los casi tres millones de votos, en discusión dentro del chavismo, aconsejan que lo mejor es tomar nota y no subestimar los resultados, en vez de hacer “ligereza en el tratamiento político de este proceso de elecciones internas que adelanta la MUD”, no intenten ver las fallas de frente para saber por dónde pueden venir lo problemas electorales para el gobierno. Un analista alerta que el silenciamiento de las gestiones malas, de las fallas, de los problemas concretos allí donde gobierna el chavismo "puede tener unas consecuencias negativas cuando es al pueblo mismo quien se le cercena la posibilidad de encontrar en esos espacios una hendija en la cual dejar oír sus demandas, sus sentimientos, sus frustraciones". Pone como muestra que "Miranda, Carabobo y Táchira pueden ser tres claros ejemplos de lo que sostenemos: hace apenas cuatro años esos estados fueron gobernados por factores importantes de la Revolución", y recuerdan además que "De igual forma, no se puede olvidar la derrota electoral del 26-S, donde la bancada opositora obtuvo, porcentualmente hablando, un poco más del 50% de los votos totales de ese proceso eleccionario. Estos dos acontecimientos electorales (regionales 2008 y legislativas 2010) sirven para tener un panorama general de la configuración político-electoral del país". Afirman además que "el corredor electoral más importante en el país, debido a su alta densidad poblacional, está en manos de la oposición: Zulia, Lara, Carabobo, Miranda, Distrito Capital (a excepción del municipio Libertador); ello sin adicionar Táchira, Amazonas, Nueva Esparta y, como si fuera poco, con la posibilidad de perder electoralmente Sucre y otras dos entidades más" [1].

En términos de votos, Chávez logró un récord histórico en las presidenciales del 2006 con 7.300.000 contra 4.300.000 de la oposición de derecha. Ha sido el punto máximo en votos de Chávez, con una diferencia enorme contra el candidato Manuel Rosales de la derecha. Aunque si bien las elecciones que le siguieron no han sido presidenciales, donde la tendencia al voto es mayor, lo real es que esta gran diferencia no se ha vuelto a dar, como sabemos. El punto más alto alcanzado por el gobierno luego de esas elecciones fue de 6.300.000 en la enmienda constitucional (en la que se votaba que el presidente de la república pudiera postularse cuantas veces quisiera, y también cualquier otro cargo de elección popular) contra 5.180.000 que obtuvo el NO impulsado por la derecha. En esta última ocasión el gobierno sacó de ventaja aproximadamente 1.120.000 votos, y esas serían las más parecidas a las presidenciales por el contenido. Luego en las que más que más sacado ventaja, después de esas presidenciales de 2006 fue en las regionales de noviembre de 2008 donde ganó por 1.270.000 (5.451.325 vs. 4.184.158), precisamente momento en que aprovechó para insistir con la enmienda en febrero de 2009. Esta dinámica de los votos muestra la tendencia a que es el gobierno el que baja y la derecha sube un poco. En las últimas elecciones a diputados, si bien hay mayor dispersión de votos por el sistema mixto de votación, y se centra en las personalidades en gran parte, si bien el chavismo ganó en términos de diputados por los mecanismos de distribución, no fue lo mismo en la suma de los votos absolutos, donde todos los partidos de oposición de la derecha MUD y del PPT, obtuvieron más que el chavismo.

Es por todo esto que dentro de las filas del chavismo, el resultado electoral le ha causado cierto escozor, y sintió el aire en la nuca de una eventual derrota el próximo 7 de octubre. Aunque es muy lejos para vaticinar esta situación, lo cierto es que actualmente la mayoría de las encuestas electorales continúan ubicando a Chávez con la mayor preferencia de votos, y que si las elecciones fuesen hoy las ganaría. Pero frente toda esta situación planteada es que desde el gobierno de Chávez se ha reactivado toda la maquinaria política relanzando viejos programas de Misiones sociales con la Gran Misión Vivienda Venezuela frente al problema estructural acuciante del hábitat, como el lanzamiento de nuevas como la Gran Misión Saber y Trabajo (para generar empleo), la Gran Misión en Amor Mayor y la Gran Misión Hijos de Venezuela (pensiones para los adultos mayores y las mades solteras en pobreza crítica) que tendrán en 2012 asignaciones por 22 millardos (mil millones) de bolívares [2]. Chávez busca recuperar su declive político para reposicionarse electoralmente. Pero hay un factor que nadie toma en cuenta en el escenario del país, la gran crisis económica mundial que sacude al mundo, y que viene provocando convulsiones políticas en países tan claves como los de Europa, o países como Grecia y Egipto. Una crisis económica profunda, haría tambalear el gobierno nacionalista burgués de Chávez.

Una polarización sin variante para los explotados

Si bien en el país la polarización política nunca ha dejado de estar marcando la situación del país, una vez ya definido el candidato de la MUD, ésta tomará más temperatura. En este marco, las distintas fuerzas contendientes tienden a cerrar filas, donde por un lado, la derecha tenderá a conglomerar a sectores y franjas de la población contra Chávez, apostando a que el nuevo posicionamiento tras el resultado de las primarias le permita evitar una dispersión del antichavismo por fuera de la oposición y atraerlo hacia la propuesta electoral de la MUD. De igual manera actuará Chávez y el PSUV, moviendo todo su aparato en unas elecciones que definen la suerte, al menos por el momento, de su “revolución bolivariana", articulando desde ya una campaña centrada en que "no se pueden perder las conquistas de 13 años", en que "no se puede dejar perder la independencia que hemos logrado como país" y en que el pueblo ha de decidir "entre la burguesía y Chávez". Algunos sectores de trabajadores y de la juventud han comenzado a desilusionarse con Chávez, pero frente a la ausencia de una opción propia de los trabajadores y de los explotados, no será optando por la coalición de los partidos de la derecha con su falso discurso democrático y programa de más capitalismo como se conseguirá el camino a una salida obrera y popular a los problemas del pueblo trabajador. Es necesario avanzar en dar pasos que apunten hacia la independencia política de los trabajadores y el conjunto de los explotados y trabajar para asentar una fuerte organización revolucionaria. La clave continúa siendo la pelea por una política obrera independiente.

[1De las primarias de la derecha y otros asuntos. Aporrea, 13/02/12

[2Datos anunciados por el gobierno en cadenas nacionales durante los lanzamientos de las misiones.






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