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Otros Artículos / Universidad

Domingo 26 de abril de 2009

ELECCIONES EN EL SINDICATO DE OBREROS DE LA UCV (SUTRA-UCV)

¿Qué tipo de organizaciones y dirigencia obrera necesitamos?

Por Correo Obrero, boletin de trabajadores de la UCV impulsado por obreros independientes y de la LTS


ELECCIONES EN EL SUTRA-UCV

¿Qué tipo de organizaciones y dirigencia obrera necesitamos?

¿EN QUÉ CONTEXTO SE REALIZAN ESTAS ELECCIONES?

Es cierto que hace 8 años que no se realizaban elecciones
de nuestro sindicato, una barbaridad, que muestra del
gran grado de descomposición burocrática de la
dirigencia sindical. Sin embargo, hay algo de mucha
mayor importancia y trascendencia: hoy está en curso
una enorme crisis de la economía capitalista a nivel
mundial, a la que los propios analistas burgueses no lo
ven “solución” en los próximos años, y que apenas en su
primeros efectos en el país, ya está causando daños a la
clase obrera y el pueblo pobre; y es apenas el comienzo.
Así también estamos en el contexto en el que el gobierno
ha lanzado sus primeras “medidas anticrisis”, que nos
afectan directamente, como explicaremos más adelante.

Tener claro este contexto es clave porque, si en general,
en esta sociedad de explotación donde vivimos, es muy
importante que los que solo vivimos de nuestro salario
tengamos claridad sobre cuál debe ser nuestra actitud
antes los patrones y los gobiernos, hoy lo es mucho más,
porque las situaciones presenten y las que se avecinan
amenazan con traer mayor pobreza y degradación de las
condiciones de nuestras condiciones de vida y de trabajo.
La crisis, que ha comenzado en los propios EE.UU. y
demás países imperialistas, ya se ha cobrado millones de
nuevos despedidos, por el cierre de decenas de bancos y
empresas, y la brusca reducción de personal en otras: los
capitalistas no dudan en botar trabajadores cuando de
mantener sus niveles de ganancia de trata, para los
patrones, ya sea privados o estatales, los trabajadores y
nuestras conquistas no somos más que una “variable de
ajuste” en sus cuentas de “rentabilidad”. Según la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), este año
puede haber unos 30 millones de nuevos desempleados
en todo el mundo.

En nuestro país el impacto será de grandes
consecuencias. Todos sabemos que el fuerte crecimiento
de la economía de estos años ha sido producto del gran
aumento en los precios del petróleo. Pero este aumento
estaba en el contexto de un importante dinamismo de la
actividad económica industrial en los principales países
imperialistas y en China, producto de lo cual hubo
aumento de casi todas las materias primas para la
producción: cobre, hierro, acero, petróleo, etc. Pero con la crisis ese escenario se fue: la recesión económica, que es
un estancamiento o incluso retroceso de la actividad
industrial y económica en general, ya es un hecho en casi
todos esos países, y la preocupación del momento es que
se profundice más aún en los próximos meses o años y se
caiga en una depresión, es decir, un retroceso general y
enorme de toda la actividad económica.

En ese marco, la demanda mundial de materias primas
baja significativamente, así como también sus precios, es
decir, que en adelante, tanto las cantidades como los
precios de las exportaciones petroleras serán bastante
menores que los de los últimos cinco años. Es por eso que
en lo que va de año el precio del petróleo venezolano no
ha promediado más de 40 $ el barril, mientras que el año
pasado estaba por los 100 $.

LAS MEDIDAS DEL GOBIERNO Y LA ACTITUD QUE DEBEMOS
TENER LOS TRABAJADORES

El presidente Chávez ha adoptado una serie de medidas
que, supuestamente, buscan defender nuestras
condiciones de vida. ¿Es cierto? De conjunto, las medidas
con las siguientes: reducción del presupuesto del Estado
en 6,7%, que son 11 millardos de Bs.F.; aumento del
impuesto al consumo, el IVA, en un 33,3%, al llevarlo de 9
a 12 puntos; reducción; aumento del endeudamiento
público con la banca privada, de 12 a 37 millardos de
Bs.F., un monto que equivale al 7% del Producto Interno
Bruto (PIB) nacional; un pírrico aumento del 20% del
salario mínimo en dos partes, una ahora en mayo y la otra
en septiembre; una negativa a conceder aumentos de
salarios y beneficios importantes; y despidos a cuentas
gotas de centenares de contratados en el sector estatal.

En esa línea política, el gobierno está maniobrando en
casi todos los sectores donde tiene un rol patronal para
no discutir las contrataciones colectivas vencidas, retrasar
el cumplimiento de las ya aprobadas (como la Normativa
Laboral), echar para atrás las que no le convienen (como
ocurrió el Metro de Caracas) o ningunear las demandas
laborales (como la exigencia de los miles de tercerizados
de Sidor de pasar a nómina). Son numerosos los sectores
que hoy salen a la lucha en el sector público: eléctricos,
maestros, enfermeras, médicos y demás trabajadores de
la salud, Mercal, petroleros, empresas básicas, etc. Pero
también son numerosas las tácticas del gobierno para lograr su cometido: discusión solo con las burocracias
sindicales subordinadas al gobierno, persecución laboral
y judicial contra los que luchan, hasta las propias
amenazas de Chávez y los cuerpos de inteligencia: todos
pudimos a Chávez acusar de privilegiados a los
trabajadores que tenían ayudas para los estudios de sus
hijos e importantes montos de HCM, amenazar con
militarizar las dependencias estatales donde los
trabajadores hicieron huelga, y ordenar a los organismos
de inteligencia actuar contra los dirigentes sindicales.
Estas son hasta ahora las medidas del gobierno para
“equilibrar” el presupuesto nacional y “aguantar” la caída
del precio del petróleo. ¡Hay que tener una confianza
ciega en Chávez y poca consideración para con nosotros y
nuestras familias para decir que eso nos beneficia, como
dicen muchos compañeros que aspiran a dirigir el
sindicato!

¿Eso que tiene que ver con nosotros y estas elecciones?
¡Mucho y todo! Nuestras condiciones de trabajo, nuestras
conquistas y la vida de nuestras familias se ven afectada
directamente por esta política.

Venimos con una inflación nacional en aumento, de 17%
en 2006, de 22,5% en 2007 y 31% el año pasado; en el caso
específico de los alimentos, el aumento ronda el 40% en el
último año: ¡pero el presidente aumentó el IVA! Además
de que los aumentos de salario se los come la inflación, el
gobierno niega aumentos dignos y además combate las
contrataciones colectivas: ¡como han recortado el
presupuesto público, el gobierno dice que no tiene para
cumplir con nuestra Normativa Laboral, ni con muchas
otras convenciones del sector público que están en
discusión! La carencia de vivienda propias y dignas para
nuestras familias, es un problema de muchos, así mismo
nuestras familias dependen en buena medida de la salud
y educación pública, pero el gobierno decide endeudar,
es decir, endeudar a los trabajadores y el pueblo pobre,
con los parásitos de la banca un monto equivalente al 7%
el PIB, con lo que la deuda que todo el pueblo trabajador
deberá pagar en los próximos años llega a 17% del PIB,
sumando el 9,3% que se debe en deuda externa a los
bancos imperialistas: ¡eso suma unos 83 millardos de Bs.
F., que es una cantidad equivalente al 53% de todo el
presupuesto nacional de 2009, mientras lo destinado a los
ministerios de Salud, Vivienda y Hábitat, Educación y
Educación Superior, sumado todo, es un 30% del
presupuesto nacional y significa poco más del 9% del PIB!
¿Alguien puede pensar que el grave problema de la
tercerización, de la falta de reclasificaciones y
reposiciones de cargos y demás necesidades nuestras se
van a resolver con ese esquema de “soluciones”?

¿Quiénes ganan y quiénes pierdan con esta política? Los
banqueros, tanto nacionales como extranjeros, siguen
teniendo un negocio redondo, los empresarios de los
alimentos, los grandes comerciantes y fabricantes, siguen
campantes con sus empresas y negocios; los trabajadores
y las trabajadoras, y el pueblo pobre, somos los más
golpeados con esta política. Por eso insistimos en la
centralidad que tiene la independencia política que
debemos tener los trabajadores frente a cualquier
variante patronal y frente al propio gobierno, porque es la
única condición para poder luchar consecuentemente y hasta el final por nuestros derechos y conquistas, sin
ningún tipo de ataduras, frenos, ni compromisos con
nadie. ¡La más plena independencia política como clase
trabajadora, para confiar solo en nuestras propias fuerzas
y métodos de lucha, en nuestras propias estrategias y
tácticas de lucha!

¿QUÉ POSICIONES POLÍTICAS TIENEN LOS DISTINTOS
EQUIPOS QUE ASPIRAN A DIRIGIR NUESTRO SINDICATO?

A pesar de sus diferencias, en el conjunto de opciones que
se proponen hoy no hay una sola que sostenga una
posición clasista consecuente en este sentido, que es la
única que puede garantizar dar una pelea seria por
nuestros derechos y aspiraciones. La mayoría de los
compañeros y compañeras que aspiran al sindicato
sostiene de una u otra manera una afiliación política con
el gobierno nacional, es decir, quien es al mismo tiempo
nuestro patrón y el que administra la economía y la
política del país con esta orientación que venimos
señalando. ¿Pero quiere decir que los que no están con el
gobierno, es decir quienes vienen de partidos de la
derecha, como los nefastos AD y COPEI, sí sirven
entonces para la lucha? ¡Nada que ver! Porque cuando
decimos independencia de clase es con relación a
cualquier partido, liderazgo o proyecto burgués y
patronal, y esta gente representa lo más rancio de la
burguesía nacional, proimperialista como ninguna y
conviven en contubernio con las autoridades
universitarias, es decir, se dan la mano con los
administradores directos de nuestra explotación y lo
empresarios y partidos del puntofijismo: su pose de
“defensores de los derechos laborales” no puede ser más
falsa, y todos lo sabemos.

Estas ataduras de unos y otros a distintos proyectos
patronales y burgueses, hacen que no sean opción para
un sindicato verdaderamente independiente, clasista y
combativo. Y como hemos visto, nadie que tenga niveles
mínimos de seriedad, podría argumentar que no hay que
ser “tan político” porque se trata de “algo interno, como
el sindicato”, porque salta a la vista que las cuestiones
claves de nuestra situación, pasan por decisiones
políticas. Un argumento de ese tipo, además, sería pura
demagogia despolitizante, porque por un lado buscaría
hacer creer que las filiaciones políticas de cada grupo no
incidirán en nada a la hora de gestionar el sindicato, y por
el otro, buscan tapar los ojos de los trabajadores
universitarios para que no se eleven a discutir los grandes
problemas de la política nacional, manteniéndolos como
simple espectadores de un juego que otros juegan… un
juego que nos afecta muy en serio.

POR UNA POLÍTICA OBRERA INDEPENDIENTE, CLASISTA Y
DEMOCRÁTICA

Entones, ¿quiere decir que no hay opción? ¡Claro que hay
una opción! Los trabajadores universitarios debemos
sacar una serie de conclusiones políticas muy
importantes:

1) Debemos ver nuestra situación más allá del estrecho
el marco de la universidad, entender que el destino
de nuestra situación como clase está ligado a la suerte del conjunto de la clase obrera del país, y
romper el aislamiento en el que estamos con
relación a las luchas del resto de los trabajadores, un
aislamiento al que nos condenan tanto las
autoridades como la propia burocracia sindical –
incluyendo la nueva que gane, porque ninguno
plantea esta cuestión clave.

2) Debemos mantener la más completa independencia
política y organizativa, sin confiar ni amarrarnos ni a
los designios de la derecha reaccionaria que
aprovechando que no es ella quien gobierna hace
demagogia con las necesidades del pueblo, ni con el
gobierno que habla de “revolución” y “socialismo”
mientras no hace más que gestionar el sistema
capitalista de explotación y pobreza para los
trabajadores.

3) Tenemos que dejar atrás la confianza en mesías
nacionales o sindicales, tomar en nuestras propias
manos la conducción de nuestras luchas y nuestras
organizaciones, para que cada trabajador o
trabajadora puede opinar, discutir, votar, hacer valer
su exigencia y decidir el rumbo del gremio. Tenemos
que dotarnos de organismos que sirvan
efectivamente para lograr nuestras aspiraciones de
mejor vida para nosotros y nuestras familias.


4)
No podemos considerarnos trabajadores/as
conscientes de los intereses de nuestra clase, esa que
para vivir sólo tiene su fuerza y capacidad de trabajo
para alquilarla por un salario, si le damos la espalda
a nuestros hermanos de clase que padecen la
superexplotación por la política neoliberal de las
autoridades universitarias (y del propio gobierno en
otros lugares de trabajo): establezcamos espacios
discusión y de lucha comunes con los trabajadores
de las contratistas.

UN PROGRAMA Y UNAS DEMANDAS PARA LA LUCHA Y MOVILIZACIÓN CLASISTA DE LOS TRABAJADORES UNIVERSITARIOS

Partiendo de estas premisas, hay un conjunto de
demandas y políticas que debemos llevar adelante, tanto
para enfrentar las políticas patronales en general, como
para luchar en esta situación específica donde se quiere
que las familias obreras paguemos los platos rotos de la
crisis capitalista… como siempre.

¡POR UN GREMIO DIRIGIDO CON BASE A LA
DEMOCRACIA OBRERA!

Por un sindicato que funcione basado en un Cuerpo o
Consejo de delegados y delegadas de base. Impulsemos la
conformación de esa instancia de delegados/as electos/as
en asamblea en cada dependencia y departamento,
delegados que tengan un mandato de la base y que
puedan ser revocados por esta en cualquier momento
cuando así lo consideren. Con este cuerpo de delegados,
como representación de la voluntad de las bases, debe
funcionar el sindicato, recibiendo sus mandatos del
mimo o de la asamblea general de trabajadores, que debe
ser la máxima instancia de decisión.

Para evitar la burocratización de los dirigentes sindicales,
estos deben rotarse en el trabajo, que ningún dirigente sindical esté más de seis meses sin trabajar, las
extensiones de estos períodos deben ser otorgadas por la
base obrera en asamblea.

¡POR UNA POLÍTICA DE UNIDAD DE LAS FUERZAS
DE LOS TRABAJADORES!

La separación de los trabajadores universitarios entre
varios sindicatos y, más aún, entre fijos y contratados, de
nómina y tercerizados, solo puede servir para debilitar
nuestras fuerzas, ayudar a los planes patronales y servir a
los intereses de camarillas de las distintas burocracias.
Hay que luchar por una refundación del gremio de los
trabajadores universitarios, llamando a un Congreso
Refundacional donde, previa apertura de un período de
discusión, sesionen los delegados y delegadas de toda la
universidad electos y con mandatos de la base de cada
dependencia para ese congreso, para discutir una
verdadera unificación y unos estatutos democráticos,
clasistas y combativos de todo el gremio.

Contra el corporativismo sindicalista, debemos acabar
nosotros mismos con la exclusión de los compañeros y
compañeras súper explotados por las contratistas, por
plena incorporación al gremio, con todos los derechos,
por la incorporación de representantes de estos en los
comités de lucha, en los comités de prevención, etc.

¡LUCHEMOS POR COMITÉS TRIPARTITOS QUE
ADMINISTREN EL PRESUPUESTO!

Los trabajadores universitarios garantizamos el
funcionamiento de la universidad y somos parte integral
de esta, pero tal como el resto de la comunidad, estamos
ausentes de la administración de sus recursos. ¿Por qué?
¡Basta de una administración a espaldas de la comunidad
y los trabajadores! Luchemos junto a los demás
trabajadores, los estudiantes y los docentes que se sumen,
contra las autoridades y contra la degenerada FCU, por la
conformación de Comités compuestos
proporcionalmente por delegados/as de los estudiantes,
los trabajadores y los docentes que tengan acceso a toda
la información contable y financiera de la universidad y
sean quienes decidan las prioridades y los criterios de
ejecución del mismo. En manos de las autoridades el
presupuesto es usado con criterios de “rentabilidad” y
“eficiencia” para favorecer la superexplotación de los
trabajadores y ningunear el bienestar estudiantil, que
afecta con particular énfasis a los que proviene de
familias obreras y pobres; también sirve para alimentar
los privilegios, el clientelismo y la corruptela.

¡POR LA PARTICIPACIÓ PARTICIPACIÓN POLÍTICA PLENA EN EL
N GOBIERNO DE LA UNIVERSIDAD!

La universidad es gobernada de manera completamente
antidemocrática, excluyente y aristocrática, por una casta
privilegiada de unos pocos centenares de docentes con
escalafones altos, dejando por fuera al “bajo clero”
docente de instructores y contratados, que son la mitad
de los profesores, así como a los estudiantes y
trabajadores no docentes. De todos, nosotros somos los
que más padecemos esta situación, porque somos sujetos
directos de explotación y no contamos con ninguna
representación el los organismos de gobierno ni derecho al voto. ¡Hay que luchar por una composición del Consejo
Universitario, los de facultad y de escuelas, proporcional
al número de personas de cada sector de la universidad!
¡Hay que exigir el derecho al voto universal (1 persona = 1
voto) de todos los sectores para elegir las autoridades,
pero más aún, el derecho de cualquier miembro de la
comunidad, incluyéndonos, de postularse para los cargos
de gobierno como el cuerpo rectoral, decanatos y
direcciones de escuelas! El gobierno universitario es
encarga de los aspectos tanto académicos, legales,
políticos, económicos y financieros, etc., que nos afectan
directamente, ¿por qué no habremos de aspirar a ser
parte del gobierno, tal como en el resto del país? ¿Aquí
valemos menos?

¡CONTRA EL RECORTE PRESUPUESTARIO!
¡AUMENTO DEL PRESUPUESTO PARA LA
EDUCACIÓN, LA SALUD Y LA VIVIENDA CON BASE
AL NO PAGO DE LA DEUDA EXTERNA Y FUERTES
IMPUESTOS A LA GANANCIA CAPITALISTA!

Contra el recorte del presupuesto nacional mientras los
bancos nacionales y extranjeros se siguen llevando
nuestras riquezas, así como los grandes empresarios,
luchemos junto a los demás trabajadores del país y el
pueblo pobre para exigir el cumplimiento de los
convenios colectivos y demás exigencias nuestras como
planes serios de vivienda, reposición y reclasificación de
cargos, un HCM a la altura real de las necesidades, con
base al no pago de la deuda externa y las implementación
de fuertes impuestos a las ganancias capitalistas.
¡Los recursos para cumplir con nuestras necesidades
existen: los tienen los banqueros y capitalistas, en
acuerdo con el Estado! Hay que luchar para que nos
devuelvan el fruto de nuestro trabajo, mediante una gran
lucha nacional.

¡CONTRA LA CARESTÍA DE LA VIDA: POR EL AJUSTE
DE LOS SALARIOS AL RITMO DE AUMENTO DE LA
INFLACIÓN!

¿De qué valen los aumento de salarios que se consiguen
cada tantos años si la inflación se como los salarios con el
pasar de los meses? ¿De qué se pueden vanagloriar los
que reivindican un mejor salario o beneficios que se come
el aumento del costo de la vida y que no se pueden
rediscutir sino cada dos años, o más? ¡Una política seria
contra los golpes a nuestro presupuesto familiar debe
exigir la incorporación en los contratos de una cláusula de
indexación salarial mensual, al ritmo de aumento de la
inflación!

¡POR LA SOLIDARIDAD Y UNIDAD DE LUCHA CON
LOS DEMÁS TRABAJADORES DEL PAÍS!

Necesitamos un sindicato y una dirigencia obrera que
luche por romper el aislamiento de los obreros de la UCV
de las luchas del conjunto de trabajadores universitarios y
del país en general. Por un gremio clasista, que ligue sus
fuerzas a los sectores en lucha. Un verdadero sindicato
clasista debe incluir la existencia de un fondo de huelga y
lucha que sirve no sólo para los conflictos propios, sino
también para ponerlo a disposición de las luchas de otros
compañeros de clase para que sus luchas no sean
derrotadas por el hambre. Una política de unidad obrera
debe aportar por encuentros y planes de lucha común de
todos los trabajadores sectores en lucha del país, la única
manera de hacer pesar en la escena nacional nuestras
demandas con fuerza contra los planes empresariales, del
gobierno y la oposición burguesa. ¡Somos casi siete
millones de asalariados en el país! ¿Qué hacemos cada
cual peleando por su lado? La unidad y fuerza obrera de
miles y millones es la única que puede hacer que la crisis
no la descarguen sobre nuestros hombros, mediante la
movilización nacional combativa y la huelga general
nacional. Esto no es un imposible, hay bases para hacerlo,
pero hay que dar la pelea, coordinar, salir de las paredes
de la universidad e incorporarse a los espacios comunes
que surjan. Cualquier otra perspectiva es de un corto
alcance completamente incapaz de dar salida a la
situación planteada, y aunque se postule como “realista”.

LLAMAMOS AL VOTO NULO O LA ABSTENCIÓN CONSCIENTE

Como es fácil darse cuenta, ninguno de los equipos que se
postulan hoy para dirigir nuestro gremio tienen la
perspectiva, las posiciones ni la política que se han
expuesto aquí. En general, los compañeros y compañeras
comparten en común tener una concepción de sindicatos
rutinarios, adaptados al sistema, donde a las
organizaciones sindicales de les limita a luchar de cuando
en cuando por algunos beneficios y salarios, pero
manteniendo el rol de los trabajadores y trabajadoras
como subordinados dentro del régimen universitario y
como sujetos que solo luchen por su beneficios
“económicos” ante su patrón, manteniéndose separados
del resto de los de su clase, sin ser parte de la escena
política nacional como clase unificada que luche contra la
explotación y miserias del capitalismo, mientras los
patrones y el gobierno hacen la política nacional
definiendo los rumbos del país y de nuestras vidas.
Muchos compañeros nos preguntarán por el “voto útil”,
es decir, votar por “el menos malo” para que no llegue “el
más malo”. Nosotros respetamos la confianza y
expectativa de puedan tener algunos compañeros en
algunas de las opciones, pero no las compartimos, les
decimos que, como lo hemos intentado exponer
demostrar aquí, un sindicato dirigido por algunas de las
opciones en cuestión, no garantiza nada, ni los adecos y
copeyanos –activos o reciclados- que están subordinados
a la política burguesa y pitiyanqui de la derecha, ni los
compañeros chavistas que por estar subordinados al
gobierno se niegan a denunciar sus políticas antiobreras y
a movilizar contra estas medidas.

Desde estas páginas, los compañeros que sacamos el
Correo Obrero, y que no hemos concurrido a estas
elecciones por no significar aún un equipo importante de
compañeros que puedan asumir responsablemente la
dirección del sindicato en caso de ganar, llamamos
precisamente a los compañeros y compañeras que
acuerden con esta perspectiva, a ponernos en contacto y
organizarnos para las luchas y situaciones por en curso, y
las que vienen, porque como todos sabemos, el mundo
no se acaba el día de las elecciones.





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La Liga de Trabajadores por el Socialismo de Venezuela integra la FT-CI (Fracción Trotskista - Cuarta Internacional), junto al PTS ( Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina, la LOR-CI (Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional) de Bolivia, la LRS (Liga de la Revolución Socialista) de Costa Rica, la LTS-CC (Liga de Trabajadores por el Socialismo - Contra Corriente) de México, Clase contra Clase del Estado Español, Clase contra Clase de Chile y la LER-QI (Liga Estrategia Revolucionaria) de Brasil