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Lunes 30 de septiembre de 2013

A PESAR DE LOS ATAQUES DEL PRESIDENTE MADURO Y LA ACTITUD DE LA BUROCRACIA SINDICAL

Sidor: la huelga desde las bases arrancó un acuerdo favorable a los trabajadores

LTS


Al cierre de este artículo las bases obreras habían obligado a la burocracia del sindicato a plegarse a la lucha e hicieron torcerle el brazo a la gerencia y al gobierno, que amenazaban con despidos, militarización y los acusaba de “insensatos”: “tóquense la conciencia, sin aún les queda”, fustigó Maduro a los obreros en lucha.

Esta importante victoria en esta primera batalla –queda pendiente el contrato colectivo– es una victoria del conjunto del pueblo trabajador, porque muestra cómo con nuestros propios métodos de lucha, obreros y populares, se puede defender el salario y las condiciones de vida ante la inflación galopante, la especulación de empresarios y comerciantes, y la negativa de los patrones privados y públicos a dar aumentos que cubran el costo de la vida y a discutir y cumplir las contrataciones colectivas de trabajo.

Un primer triunfo de las bases movilizadas

Es la media noche del sábado 28, estamos en histórico Portón III de Sidor, lugar de asambleas y debates de los miles de obreros de una de las principales acerías de Latinoamérica. Los compañeros de Sidor y los que desde afuera compartimos militancia obrera y socialista común, estamos junto a los otros miles de trabajadores esperando que la burocracia del sindicato salga, tienen más de 10 horas reunidos con la gerencia; esperábamos respuesta durante el día, pero se fue prolongando hasta el turno que inicia sus jornadas a las 11 de la noche. Sale por fin la comitiva del sindicato: ¡la empresa cedió, el bono establecido en el contrato colectivo se pagará corrigiendo el error de cálculo que desfavoreció a los trabajadores durante cinco años, y se pagará el retroactivo de todo este tiempo¡ ¡La huelga impuesta por las bases obtuvo un triunfo!

Al igual que la mayoría de la clase obrera y el conjunto del pueblo trabajador de nuestro país, los sidoristas vienen padeciendo el deterioro veloz del salario, el alza del costo de la vida, deudas salariales y la negativa patronal a discutir un contrato de trabajo vencido hace más de tres años, entre otros tantos problemas de la vida diaria de las familias obreras y populares. Cansados de una burocracia sindical servil a la gerencia y al gobierno, desde la base estalló el descontento acumulado, y tal como en 2007-2008, desde las bases se fueron paralizando distintos sectores de siderúrgica, hasta alcanzar el paro general. En aquella oportunidad la movilización y firmeza de las bases tendió a rebasar a la dirección del sindicato, y se impuso al gobierno la re-nacionalización de Sidor. Esta vez, la dirección burocrática del sindicato estaba peor ubicada, completamente ausente del movimiento que venía desde las bases y con intentos de oponerse al mismo, pero, para no perder el control total de la situación y verse totalmente sobrepasados por los trabajadores y los dirigentes de base que empujaban la lucha, tuvo que ceder y “ponerse al frente”, planteando lo que las bases movilizadas y en asambleas exigían.

Los “sindicaleristas” estaban con la empresa y con el gobierno: la huelga vino desde las bases

En las declaraciones televisadas de Maduro la noche del jueves 26, donde descalificó de varias maneras la huelga, uno de los argumentos que intentó utilizar fue mostrarla como obra de “un grupo de sindicalistas”, o de manera más despectiva, de un puñado de dirigentes que practicaban el “sindicalerismo”: siempre que alguna lucha obrera enfrenta con seriedad a la patronal, salen ataques y descalificaciones hacia las organizaciones de los trabajadores, que parece que son “sensatas” solo cuando se mantienen en los límites en los que los explotadores quieren, es decir, cuando no son realmente herramientas de lucha .

Pero peor aún, no tenía ningún tipo de fundamento la crítica malintencionada del presidente, porque precisamente la dirigencia del SUTISS es abiertamente progubernamental y al contrario de impulsar la lucha, tuvo que ir a rastras de la movilización desde abajo. José Luis Hernández, presidente del SUITSS, es pieza del PSUV y fielmente propatronal; José Meléndez, de la plancha Alianza Sindical y militante de la corriente del partido de gobierno, Marea Socialista, tiene ya historial comportándose más como representante de la empresa ante los trabajadores que como dirigente obrero, movilizándose con la gerencia y hasta con las propias fuerzas militares para intentar romper las huelgas allí donde la gerencia no las quiere; José “Acarigua” Rodríguez, del PPT progobierno, tuvo una reubicación donde intentó mostrarse más “consecuente”, y sin embargo tampoco era impulsor orgánico del movimiento: en estos diez días de huelga, en más de una ocasión, estos que Maduro llamó “sindicaleristas”, fueron repudiados en asambleas porque se presentaban ante estas junto con la gerencia tratando de convencer a los trabajadores de las propuestas patronales.

Son los mismos obreros que logaron recuperar Sidor para el país

En Sidor se encuentra uno de los batallones más concentrados y fuertes de nuestra clase, entre esos más de 14 mil trabajadores, gran parte son los mismos que, movilizados, lograron echar a la transnacional Terniun/Techint, que le había comprado Sidor a precio de gallina flaca al Estado, en la ofensiva privatizadora neoliberal de Caldera. El gobierno del presidente Chávez llevaba casi una década conviviendo con la transnacional sin hacer el más mínimo intento serio de recuperarla para el país, incluso era partícipe cómplice de toda la política antiobrera del patronal italiano/argentina (tercerización, súperexplotación, condiciones de trabajo insalubres), porque como dueño del 20% de las acciones siempre tuvo representantes en la junta directiva, sin que se levantara su voz en defensa de los trabajadores.

Por eso resulta totalmente fuera de lugar el intento malsano de Maduro de contraponer la lucha de los trabajadores sidoristas con el interés del país: “Sidor no les pertenece, le pertenece al pueblo de Venezuela”, decía, como si los obreros estuviesen pidiendo cooperativizar la empresa para ellos o que dejara de ser pública, ¡cómo si lo que estuvieran luchando no fuera algo tan elemental como que parte de su esfuerzo les sea retribuido para una vida medianamente digna, para no permanecer o no caer en la pobreza!, ¡como si no tuvieran derecho a exigir a una empresa donde hay explotación como en cualquier otra empresa del país, y cuyas riquezas son precisamente las riquezas que genera el trabajo diario de esos miles de trabajadores!

Además, se olvida Maduro de que justamente por la “alianza estratégica” con el gobierno argentino –que como buen gobierno burgués resguardaba el interés “nacional” de sus capitalistas–, Chávez se hacía la vista con gorda con el “interés nacional” en Sidor, y fue precisamente la lucha de sus trabajadores la que logró imponerle al gobierno la re-nacionalización de la empresa, después de una larga lucha –más dura que la reciente–, donde los trabajadores debieron vencer la resistencia y ataques tanto del capital transnacional como del gobierno. ¡Los que forzaron a recuperar el interés nacional fueron estos mismos obreros sidoristas que hoy luchan por su salario y contracto colectivo!

Estos triunfos son los que no quieren la oposición burguesa ni el gobierno, ¡porque fortalecen la moral y capacidad de lucha de los explotados!

En su intento por descalificar la lucha, Maduro señaló que “quisiera la burguesía que todos los gremios y sectores se volvieran anárquicos y paralizaran al país”, pretendiendo convencer de que al empresariado le convienen estos ejemplos de miles de obreros haciendo huelga desde las bases.

El gobierno quiere hacer creer el absurdo de que solo en la empresa privada hay explotación capitalista, y no en las industrias y empresas públicas. La explotación de los trabajadores reina en nuestro país tanto en el sector privado como estatal, y por tanto, un triunfo de los trabajadores de cualquiera de estos sectores es un triunfo de la clase obrera de conjunto, que la posiciona mejor ante los patronos y la clase dominante, por eso es una falsedad total que la lucha obrera de Sidor convenga a los capitalistas venezolanos. Y así también, una derrota de cualquier sector obrero, así sea en el sector público, es una victoria para el conjunto de la clase dominante, porque se afianzan los mecanismos de explotación y opresión: ¡cada vez que el gobierno logre dominar y pisotear una lucha obrera en el sector estatal, será ganancia para los capitalistas privados, que tienen un interés común en mantener sojuzgadas las aspiraciones y luchas de la clase trabajadora, que no desean que ejemplos como el de Sidor se extiendan hasta sus empresas!

Por supuesto que entramos en tiempos turbulentos en el país y la pelea política se agudizará, más aún sin la figura y autoridad de Chávez, y la fuerte debilidad de origen del gobierno de Maduro. Pero no solo entramos en tiempos turbulentos por eso, sino porque en 15 años el gobierno no cambió para nada la estructura capitalista de la economía y su dependencia del exterior, por lo que los capitales extranjeros se siguieron llevando gran parte de las riquezas, y los capitalistas y banqueros nacionales también, y la política social que tuvo para una reducción parcial y temporal de los niveles de pobreza y de “exclusión” se sostuvo en gran medida en un enorme endeudamiento estatal que ya no es sostenible a ese ritmo, es decir, el Estado va a empezar a “recortar”, ¿y por dónde será?, por los más vulnerables, los trabajadores públicos y los sectores populares. También explotan los problemas de la economía, así como se hace evidente el acumulado de problemas sin resolver del pueblo trabajador.

Es decir, entramos en tiempos turbulentos también porque los explotados pueden comenzar a luchar con más decisión y fuerza, porque tendremos que desarrollar cada vez más nuestros propios métodos de lucha, en luchas duras, seguramente. Y por eso, aceptar la mentira y el chantaje gubernamental de que estas luchas “convienen” a la oposición, sería aceptar que los únicos facultados para intervenir con fuerza en la vida nacional son el gobierno y la oposición, y negar el derecho de la clase trabajadora a hacerse sentir en la escena nacional con sus propias demandas y sus propios intereses.

De hecho, la mejor manera de evitar un giro más a la derecha de la situación nacional, es precisamente que “los de abajo” intervengan con fuerza en la lucha de clases y política, que se hagan sentir los intereses propios y fuerza de los trabajadores y el pueblo. Porque el gobierno viene cediendo en toda la línea al chantaje burgués de que se deben aumentar los precios y darles las más variadas facilidades a los empresarios, les autoriza aumentos de precios, se queja de la “guerra económica” pero es incapaz de tomar una sola medida seria, y se hace cómplice así del aumento veloz del costo de la vida, y por ese camino no solo se deterioran más las condiciones de vida del pueblo trabajador, sino que la oposición tiene más elementos para hacer demagogia.

La realidad es que electoralmente esta oposición patronal viene capitalizando del descontento, y si eso no tiene un contrapeso o una contra tendencia en una fuerte irrupción de los de abajo, eso sí que le conviene a la oposición, que tiene un programa de mayores “libertades” y facilidades para que los capitalistas hagan más aún lo que les venga en gana. Por eso en la actual situación, en el peor de los casos, que la oposición patronal siga creciendo electoralmente a expensas del gobierno sin que los trabajadores consigan dotarse de sus propias herramientas políticas, con independencia de clase frente al gobierno y a la oposición, que ubique a la clase trabajadora en un nivel superior y le permita mostrar una salida distinta a la crisis, una programa obrero y popular con el cual disputar tanto a la oposición como al gobierno; aún ese caso, ¡lo que más conviene a los explotados es llegar con sus fuerzas bien ejercitadas, con sus músculos fuertes por cada lucha librada, fortalecidos en su capacidad de pararle la mano a los abusos y planes patronales! ¡Lo de Sidor apunta en ese sentido!

¡VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES SIDORISTAS! ¡VIVA LA ORGANIZACIÓN Y MOVLIZACIÓN DESDE LAS BASES OBRERAS! ¡SIGAMOS EL EJEMPLO PARA CONQUISTAR NUESTROS DERECHOS POSTERGADOS!

30 de septiembre de 2013

LTS

Liga de Trabajadores por el Socialismo

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